Mi historia

No me gusta que me presenten en mis charlas: desde 1995 que trato con emprendedores, sé que la gente me valora no por lo que he sido en el pasado o los títulos que tengo, sino por el impacto que genero. Cada vez que tengo el privilegio de hablar a un público, sean 2 personas o 100,000, mi objetivo es dejar un impacto positivo en sus vidas, “en hacerles sentir que son mejores de lo que ellos creen”, en remover sus raíces y dejarles con pocas respuestas y muchas preguntas.

Por otro lado, prefiero contar públicamente mis “failures” profesionales, siendo desde 1967 Chief Optimistic Officer y desde 1995 Chief Failure Officer, dos cargos de lo que estoy muy orgulloso, al haber sido la mayor y mejor fuente de crecimiento y aprendizaje que he tenido.

Me apasiona hablar en público, me encanta la gente y considero que transmitir nuestros valores y experiencias es una obligación moral: por esto dedico tanto tiempo a la docencia que considero la actividad con mayor impacto que un ser humano pueda tener, empezando por la educación de l@s hij@s. He tenido muy buen@s maestr@s a la hora de comunicar: Nancy Duarte, Tina Seelig, Tom Kelly… y algunos más.

Me muevo entre San Francisco (donde tengo mi oficina), Londres (donde tengo negocios y estudian mis dos hijo@s de 13 y 15 años), Madrid y Barcelona (donde tengo casa) y Florencia (donde está mi familia).

En los primeros 15 años de mi vida profesional he sido primero director de marketing y luego de exportación en multinacionales (Olivetti y Grupo Telefónica) y daba la vuelta al mundo al menos una vez al mes; conozco casi todas las capitales del mundo (donde vendíamos nuestros sistemas de telefonía pública) y firmé el mayor contrato de la historia de la exportación tecnológica Española (en Australia).

He sido consejero de la primera fábrica que se abrió en Rusia entre la Unión Soviética y una empresa de Occidente (Telur en Perm); lideré por 5 años una filial y una fábrica en Cuba, siendo nuestro dueño una empresa USA (y había embargo); viví el final del apartheid en Sur África y estaba en China cuando se abrió al mundo del comercio (en 1991) y donde montamos una fábrica en el sur y en Vietnam, cuando se empezaron la relaciones bilaterales (1994).

He vivido el desarrollo de Latino América en primera persona: dos crisis económicas brutales en Argentina, dos golpes de estado en Venezuela (donde he visto la operadora telefónica Cantv pública, luego privada y de nuevo pública en la era Chaves), el nacimiento de una clase media joven en Peru y Colombia (donde también he vivido los horrores de la Farc) … He vivido la transformación de Brasil en un miembro importante de los BRICs y su crisis reciente, viajando a menudo a México, Paraguay, Panama, …

En los últimos 15 años, fundé mi propia empresa de capital semilla en Hong Kong que vendí para ser un padre feliz y creé mi Family Office: he invertido en decenas de empresas y creado otras tantas, entre “for-profit” y “no-profit”.

Siendo Dottore en Ciencias, me he formado en las mejores Instituciones (Harvard, Stanford, Chicago, IE) y he desarrollado mi actividad como docente, coach, mentor, consultor y speaker. He co-dirigido por 7 años un Master en Marketing Management en Lima y en Caracas y he creado y dirigido un Master extraordinario sobre el vino (el WIMBA en Toledo, con EOI).

Me considero un Emprendedor Social, activo en mil frentes, en particular para dotar a los niños de las competencias de emprendimiento, inteligencias y creatividad que les negamos en la escuela.

El negocio como fuerza para hacer el bien

Desde el nacimiento de empresas como Kiva, o el movimiento “cradle to cradle” (para diseñar una industria sin residuos) y hasta la aparición de las empresas tecnológicas y de la economía colaborativa, sabemos que la sociedad civil, los emprendedores, pueden tener un impacto brutal en hacer del mundo un lugar mucho mejor cada día. Gracias a Internet y a los móviles la humanidad hoy tiene acceso a la misma información, de forma instantánea, a un conocimiento privilegiado, a oportunidades de trabajo y de emprendimiento antes impensables en países en vías de desarrollo.

Hoy sabemos que las empresas que quieren “make a meaning”, que nacen con un objetivo más grande que ganar dinero, tienen 4/5 veces más probabilidad de triunfar. Por esto hay que divulgar este mensaje para que la gente sea consciente que “doing well by doing good” es incluso más rentable.

Mi mejor consejo para tu negocio

Sé tu mismo y nunca olvides de dónde vienes, haz siempre lo correcto, no mientas (nunca), sé súper curioso y persigue tu sueño, sobre todo si todo el mundo te dice que es imposible: la vida es muy corta y no tendrás otra oportunidad para conseguirlo. Vive de prisa y no tengas miedo en equivocarte por ir demasiado rápido. En la vida hay muchos milagros porque nosotros los hacemos posibles. Nunca te des por vencido.